Confunden a Puerto Rico con un vuelo internacional
SkyPanama™ · Noticias de Aviación
Confunden a Puerto Rico con un vuelo internacional y niegan el abordaje a una familia en Spirit Airlines
Un error básico en la puerta de embarque terminó costándole a una familia tiempo, dinero y paciencia.
Una familia que viajaba desde California hacia San Juan, Puerto Rico, asegura que fue negada de abordar un vuelo de Spirit Airlines luego de que agentes de la aerolínea insistieran en que su hijo pequeño necesitaba pasaporte para viajar.
Según relataron los padres —ambos puertorriqueños—, tanto un agente como un supervisor afirmaron que el vuelo era internacional y que, sin pasaporte, el menor no podía viajar. La familia explicó reiteradamente que Puerto Rico es parte de Estados Unidos y que los vuelos desde el territorio continental son considerados vuelos domésticos, pero la decisión no fue revertida.
Puerto Rico es un territorio estadounidense desde hace más de un siglo. Los adultos pueden viajar desde el territorio continental utilizando una licencia de conducir válida, y los niños no están obligados a presentar identificación en vuelos domésticos.
Tras ser rechazados en la puerta de embarque, la familia afirma que no tuvo otra opción que comprar boletos de último minuto en otra aerolínea para poder completar el viaje.
El incidente se viralizó rápidamente y generó una fuerte reacción en redes sociales, donde numerosos viajeros cuestionaron cómo una norma tan básica pudo ser malinterpretada y pidieron mejor capacitación y mayor responsabilidad por parte de las aerolíneas.
“Cuando una regla elemental falla en la puerta, el problema ya no es del pasajero.”
“Cuando una aerolínea no sabe si Puerto Rico es parte de Estados Unidos, el problema no es el pasaporte del niño… es el entrenamiento del adulto. Negar un boarding por no conocer el mapa es más grave que cualquier overbooking, porque deja claro que alguien está tomando decisiones sin entender a dónde vuela.”
Las reglas de documentación en vuelos domésticos no son interpretables ni opcionales. Cuando fallan en la puerta, el daño no es solo económico: es confianza. Y recuperarla cuesta mucho más que un boleto de último minuto.
